viernes, 19 de octubre de 2012
66.No me mires con los ojos, hazlo con el corazón.
Me despierto sola, como siempre desde que he llegado a casa, subo la persiana y lo que me encuentro me deja helada. El chico que lleva sin llamarme una semana está en la terraza de enfrente trasteando con su móvil. En menos de un segundo Justin alza la vista y se queda mirándome para después saludarme con la mano aunque no obtiene el mismo gesto por mi parte porque cierro la cortina y me meto en mi habitación de nuevo. Tiene la cara de no llamarme y encima me saluda. ¡Será gilipollas! No tenía ni idea de que Justin era el vecino de mi abuela, esa debe ser la casa de su madre, el mundo es un pañuelo...
-Kelly, ¿estás despierta?-pregunta mi madre detrás de la puerta.
-Si mamá-mi madre entra en mi habitación.
-Pues baja ya a desayunar-vuelve a salir.
Me doy una ducha rápida y me visto, bajo al salón donde Limón me recibe con saltitos y ladridos, este perro está enorme madre mía.
-Buenos días-digo entrando en la cocina.
-Buenos días-responde mi hermana con su habitual voz de pito.
Le doy un beso en la frente a mi hermana y le doy otro beso en la mejilla a mi madre que saca dos tortitas de la sartén y las pone en el plato con las demás.
-¿Has dormido bien?-pregunta mi madre.
-No, he vuelto a tener pesadillas...
-Cariño, ya llevas una semana así.
No respondo. Es verdad llevo una semana teniendo unas horribles pesadillas, me tiro toda la noche despierta hasta que al amanecer caigo rendida pero solo consigo dormir dos horas... Me bebo un zumo de naranja y a penas me como una tortita, no tengo hambre. Llaman a la puerta y mientras mi madre va a abrir yo me voy al salón seguida por mi hermana pequeña. Al poco tiempo aparece mi madre en el salón con Justin. ¿Por qué está aquí Justin? Busco algo que hacer para no tener que aguantarle así que paseo mi vista por el salón y veo a Limón, cojo el móvil y los cascos para metérmelos en el bolsillo junto con las llaves.
-Vamos a la calle gordi-le digo al perro mientras le pongo la correa mientras ignoro completamente la mirada de Justin.
Salgo de casa con el perro y mi madre y Justin se quedan sorpendidos sin saber que hacer . ¿Por qué narices tiene que presentarse ahora en mi casa? Me pongo los cascos y comienzo a correr, Limón va rápido pero consigo seguir su ritmo perfectamente. Corremos juntos por el parque y las lágrimas comienzan a recorrer mis mejillas cuando no puedo quitarme a Justin de la cabeza. Y de pronto la música para de sonar pero comienza a sonar otra, mi tono de llamada. Su nombre aparece y el jodido fondo de pantalla con una foto nuestra parece insultarme. Cuelgo sin pensarlo, pero cuando lleva cuatro llamadas me es imposible no rendirme.
-¿Quieres dejarme en paz?-respondo de mala gana.
-¿Dónde estás?-pregunta ignorando completamente lo que yo he dicho antes.
-No te importa-estoy siendo borde.
-¿Por qué estás enfadada?
-Vete a la mierda-cuelgo.
Me siento en un banco, estoy cansada y me duele la cabeza de llorar. Me quedo acariciando a Limón que tiene la lengua fuera y me mira como si me comprendiera. Justin me sigue llamando pero lo tengo en silencio y parece que el no escucharlo consigue aliviarme un poco porque estoy muy nerviosa. Decido volver a casa con la idea de que Justin no estará pero cuando estoy llegando le veo sentado en el banco de enfrente de mi casa. No le miro y aunque intento que ñel no lo haga ya lo está haciendo y se está acercando a mí. Se planta delante de mí y puedo notar como se detiene el tiempo cuando nuestras miradas se cruzan y veo como sus ojos están llenos de agua que cae en forma de lágrimas por sus suaves mejillas.
-¿Por qué estás enfadada?-pregunta al fin.
-Tú sabrás Justin-dejo de mirarle porque no soporto verle más así.
-Si lo supiese no te lo preguntaría.
-Solo déjame en paz-intento sonar tranquila pero termino susurrando.
Camino hacia mi casa pero su mano sujeta con fuerza mi brazo sin llegar a hacerme daño y me impide que siga abanzando. Joder, ¿no puede desaparecer de mi vida y ya está?
-¡¡Déjame joder!!-le grito e intento zafarme de su agarre pero en el intento el perro se me escapa aunque solo va hacia la puerta de mi casa.
-No quiero. ¿Por qué siempre que te enfadas tienes que huir?-reprocha.
-No huyo, es que estoy harta de discutir contigo Justin-le miro.
-Pero es que ni si queira estamos discutiendo-
-Pues por eso, así lo evito.
-Así no evitas nada, lo único que haces es dejarme con la palabra en la boca.
-Suéltame Justin, no quiero hablar contigo.
-¿Por qué?
Suelto una risa sarcástica.
-Bueno, puedo vivir sin hablar contigo ya que tú has sido quien lo ha decidido.
-¿El qué?-pregunta sin entender.
-No hablar conmigo.
-No te entiendo Kelly...
-¡¡Mira Justin, llevo una jodida semana esperando una miserable llamada tuya pero tú no te has dignado a llamarme ni un puto segundo!!-le grito-Así que déjame en paz Justin.
Me deshago de su agarre y me meto en mi casa dejando al chico de ojos dorados en la puerta con la palabra en la boca. Cuando entro mi madre se está colocando el bolso sobre el hombro y mi abuela está en la cocina.
-¿Has hablado con Justin?-pregunta mi madre.
-No-repondo rotundamente.
-Pues deberías.se acerca a mí y me da un beso en la mejilla- Me voy al trabajo.
-Que tengas un buen día-repondo entrando a la cocina.
Me siento al lado de mi abuela que está pelando patatas, cojo un pelador y la ayudo sin decir nada. Ella me mira.
-¿Qué te pasa con ese muchacho?-pregunta con curiosidad.
-Nada yaya...
-¿Le quieres verdad?
-Estoy completamente enamorada de ese gilipollas-digo bajando la vista.
-Él también de ti-dice con seguridad.
-Lleva una semana sin llamarme-la miro.
-Todo sucede por alguna razón cariño, debes confiar más en las personas y seguir a tu corazón-dice con una sonrisa.
-Si siguiese a mi corazón no estaría enfadada con él-mis ojos se llenan de lágrimas.
-Seguro que tiene una buena escusa-le defiende.
-A mí no me interesa.
-Si te interesa, no te engañes a ti misma.
jueves, 11 de octubre de 2012
65.No me mires con los ojos, hazlo con el corazón.
~Un mes y medio más tarde~
-¿Qué tal te han salido los exámenes?-pregunta tirándose en la cama.
-Creo que muy bien ¿y a ti?-arrimo la silla del escritorio a los pies de la cama.
-Bueno, espero que bien-suelta una carcajada.
-Que sepas que como no apruebes te mato-me uno a su risa.
Sencillamente le mato porque me he tirado un mes ayudándole a estudiar y a veces no era fácil porque matemáticas y geografía no enraba en su cabeza, pero creo que al final lo conseguí. Llevamos todo el santo día haciendo exámenes, son las siete de la tarde y estoy muerta, creo que incluso podría quedarme dormida hasta de pie. Así que soluciono ese problema y me tumbo al lado de Justin en la cama y le abrazo.
-¿Estás cansada?
Acaricia mi pelo y yo hago un ruidito en señal de que sí y le abrazo más fuerte. Ahora lo que ocupa mi cabeza son las ganas que tengo de dormir aunque parece que no quieres dejarme porque Patri y Susana entran armando escándalo en la habitación.
-Joder-me quejo y me escondo en los brazos de Justin.
-Tranquila, que no te lo vamos a robar-dice Patricia antes de empezar a reírse a carcajadas.
-Cállate tonta-sueno casi como una niña pequeña.
-Déjala, es que está cansada y necesita dormir-me excusa mi novio.
-No me extraña, te has tirado estudiando toda la noche...-dice la pelirroja.
-Venga te dejamos dormir-dice Patri y todo se queda en silencio.
Mis ojos se comienzan a cerrar, Justin mueve su mano por mi brazo produciéndome unas cosquillitas muy agradables, pero hay alguien que quiere volver a joderme el sueño porque tres golpes fuertes y la voz de la conserje suenan tras la puerta. Justin se levanta corriendo y se esconde en el baño porque se supone que él no debe de estar en las habitaciones de las chicas, y si lo pillaran podrían expulsarle la semana que queda. Patri abre la puerta y la señora bajita y rubia, con esa simpática sonrisa que muestra siempre, se cuela en nuestra habitación.
-Chicas, vengo a daros las autorizaciones para la excursión-dice entregándole tres papeles a Patri.
Vamos a ir a escalar, bueno en realidad es como un albergue, hay tirolinas, escalada, tiro con arco... Miro la autorización con detenimiento: son 150 euros por cuatro días, dinero que le tendré que pedir a mi madre y me da un poco de palo. Justin sale y todas reímos, la verdad es que pasa aquí más tiempo que en su cuarto, pero no le han pillado así que... Coge mi autorización y la lee con atención.
-Buah, yo no iré-dice entregándomela de nuevo.
-¿Por qué?-pregunta Susana.
-Porque me han dicho que no haga ejercicio mientras no tenga del todo bien la costilla.
Ah es verdad... Ya tiene muy bien la costilla pero le queda una pequeña molestia y el médico le ha prohibido rotundamente cualquier esfuerzo físico y precisamente allí no nos vamos a quedar quietos. Y bueno luego por otro lado está lo que más le fastidia a Justin, el no tener sexo... Todas las noches me lo recuerda, según él va a morir si está mucho más así, es un exagerado y yo solo me río cuando lo dice. Me siento en mi cama, Justin se sienta a mi lado y toma mi mano entre las suyas y empieza a juguetear con la pulsera que él mismo me regaló y yo me dejo hacer. Llaman a la puerta de nuevo pero esta vez muy insistentemente.
-Joder, ¿pero quien coño es?-digo cuando abro.
-Bueno, tranquila que solo venía a saludar pero si quieres me marcho-dice Ryan.
-No tinto, pasa-digo riendo.
Me da un abrazo y saluda a los demás.
-Pues ya que hoy es el último día, hemos organizado una fiesta en la playa, ¿venís?
Se sienta donde anteriormente estaba sentada yo.
-Yo voy-dice su novia.
-Y yo-dice Susana.
-¿Vamos cariño?-me pregunta Justin.
-Pues como quieras-respondo.
-Pues venga, nosotros también vamos-le dice a Ryan.
Pues chachi, tengo que buscar algo para ponerme aunque esta noche me pienso venir pronto eso está claro.
-Pues luego nos vemos gentuza-dice marchándose con Patri de la mano.
Susana se mete al baño y me siento al lado de Justin que está revisando de nuevo la hoja que nos ha dado la conserje.
-¿No vas a ir?-pregunto.
-No lo sé...
Apoyo la cabeza en su hombro y suspiro, lo que tengo claro es que si él no va yo tampoco. Justin se tumba en la cama de nuevo con el móvil en la mano para ponerse a jugar a un juego muy raro que todavía no he conseguido entender pero a él le divierte y yo me siento con la espalda apoyada en el cabecero y también cojo mi móvil para entrar en el twitter, hace siglos que no entro, con eso de estudiar...
Miro las interacciones, tengo quince seguidores más, algunas menciones de hace como tres meses de Justin, Patri y Susana también me han puesto algunas cosas y empiezo a cotillear, lo primero que hago es mirar el perfil de Justin aunque no sé si es la mejor opción porque cuando comienzo a leer los tweets algo se rompe dentro de mí...
"No sé si tendré que separarme de ella y eso me da miedo"
"Quizá lo mejor sea acabar con todo"
"Cada vez queda menos para que la uni se termine..."
"No quiero perderla pero tampoco quiero ser un estorbo, las relaciones a distancia son difíciles"
"Es difícil estar del todo bien si a lo mejor tengo que dejar ir a la chica a la que amo"
¿En serio nos tendremos que separar? De verdad Justin, acabas de joderme pero bien. Las lágrimas empiezan a salir solas y empiezo a sollozar, Justin me mira extrañado y me quita el móvil de las manos, lee y me sigue mirando.
-Kelly-susurra.
-¿Me vas a dejar? Porque si es así hazlo ya por favor-me pide casi suplicando.
-Eh princesa, no te voy a dejar-dice seguro.
-Pues ahí no pone lo mismo-le reprocho.
-Escucha ¿vale? Mira no he dicho que te vaya a dejar, si lo hiciese es que estoy loco. Es que tengo miedo ¿sabes? ¿Y si salimos de aquí y no es lo mismo? ¿Y si vivimos lejos y no nos vemos tanto?
-¿Y por qué no me lo has dicho y si lo has ido poniendo en el twitter?
-Porque ahí me puedo desahogar, a ti no te lo podía decir porque de verdad que estoy asustado y nunca me había sentido así...
Mis lágrimas cesan un poco pero no del todo y él me abraza dulcemente.
-Yo también tengo miedo-susurro.
-Tranquila, todo saldrá bien, dicen que el amor puede con todo... Confía en mí.
-Sabes de sobra que confío en ti.
-Te amo tonta-dice cariñosamente-pero deja ya de llorar porque cada vez que lo haces se me parte el corazón de verdad.
Me seco las lágrimas y sonrío lo mejor que puedo aunque la verdad que no tengo muchas ganas porque no me había parado a pensar en eso y a lo mejor tiene razón, pero seguro que no me miente, todo irá bien...
-¿Qué tal te han salido los exámenes?-pregunta tirándose en la cama.
-Creo que muy bien ¿y a ti?-arrimo la silla del escritorio a los pies de la cama.
-Bueno, espero que bien-suelta una carcajada.
-Que sepas que como no apruebes te mato-me uno a su risa.
Sencillamente le mato porque me he tirado un mes ayudándole a estudiar y a veces no era fácil porque matemáticas y geografía no enraba en su cabeza, pero creo que al final lo conseguí. Llevamos todo el santo día haciendo exámenes, son las siete de la tarde y estoy muerta, creo que incluso podría quedarme dormida hasta de pie. Así que soluciono ese problema y me tumbo al lado de Justin en la cama y le abrazo.
-¿Estás cansada?
Acaricia mi pelo y yo hago un ruidito en señal de que sí y le abrazo más fuerte. Ahora lo que ocupa mi cabeza son las ganas que tengo de dormir aunque parece que no quieres dejarme porque Patri y Susana entran armando escándalo en la habitación.
-Joder-me quejo y me escondo en los brazos de Justin.
-Tranquila, que no te lo vamos a robar-dice Patricia antes de empezar a reírse a carcajadas.
-Cállate tonta-sueno casi como una niña pequeña.
-Déjala, es que está cansada y necesita dormir-me excusa mi novio.
-No me extraña, te has tirado estudiando toda la noche...-dice la pelirroja.
-Venga te dejamos dormir-dice Patri y todo se queda en silencio.
Mis ojos se comienzan a cerrar, Justin mueve su mano por mi brazo produciéndome unas cosquillitas muy agradables, pero hay alguien que quiere volver a joderme el sueño porque tres golpes fuertes y la voz de la conserje suenan tras la puerta. Justin se levanta corriendo y se esconde en el baño porque se supone que él no debe de estar en las habitaciones de las chicas, y si lo pillaran podrían expulsarle la semana que queda. Patri abre la puerta y la señora bajita y rubia, con esa simpática sonrisa que muestra siempre, se cuela en nuestra habitación.
-Chicas, vengo a daros las autorizaciones para la excursión-dice entregándole tres papeles a Patri.
Vamos a ir a escalar, bueno en realidad es como un albergue, hay tirolinas, escalada, tiro con arco... Miro la autorización con detenimiento: son 150 euros por cuatro días, dinero que le tendré que pedir a mi madre y me da un poco de palo. Justin sale y todas reímos, la verdad es que pasa aquí más tiempo que en su cuarto, pero no le han pillado así que... Coge mi autorización y la lee con atención.
-Buah, yo no iré-dice entregándomela de nuevo.
-¿Por qué?-pregunta Susana.
-Porque me han dicho que no haga ejercicio mientras no tenga del todo bien la costilla.
Ah es verdad... Ya tiene muy bien la costilla pero le queda una pequeña molestia y el médico le ha prohibido rotundamente cualquier esfuerzo físico y precisamente allí no nos vamos a quedar quietos. Y bueno luego por otro lado está lo que más le fastidia a Justin, el no tener sexo... Todas las noches me lo recuerda, según él va a morir si está mucho más así, es un exagerado y yo solo me río cuando lo dice. Me siento en mi cama, Justin se sienta a mi lado y toma mi mano entre las suyas y empieza a juguetear con la pulsera que él mismo me regaló y yo me dejo hacer. Llaman a la puerta de nuevo pero esta vez muy insistentemente.
-Joder, ¿pero quien coño es?-digo cuando abro.
-Bueno, tranquila que solo venía a saludar pero si quieres me marcho-dice Ryan.
-No tinto, pasa-digo riendo.
Me da un abrazo y saluda a los demás.
-Pues ya que hoy es el último día, hemos organizado una fiesta en la playa, ¿venís?
Se sienta donde anteriormente estaba sentada yo.
-Yo voy-dice su novia.
-Y yo-dice Susana.
-¿Vamos cariño?-me pregunta Justin.
-Pues como quieras-respondo.
-Pues venga, nosotros también vamos-le dice a Ryan.
Pues chachi, tengo que buscar algo para ponerme aunque esta noche me pienso venir pronto eso está claro.
-Pues luego nos vemos gentuza-dice marchándose con Patri de la mano.
Susana se mete al baño y me siento al lado de Justin que está revisando de nuevo la hoja que nos ha dado la conserje.
-¿No vas a ir?-pregunto.
-No lo sé...
Apoyo la cabeza en su hombro y suspiro, lo que tengo claro es que si él no va yo tampoco. Justin se tumba en la cama de nuevo con el móvil en la mano para ponerse a jugar a un juego muy raro que todavía no he conseguido entender pero a él le divierte y yo me siento con la espalda apoyada en el cabecero y también cojo mi móvil para entrar en el twitter, hace siglos que no entro, con eso de estudiar...
Miro las interacciones, tengo quince seguidores más, algunas menciones de hace como tres meses de Justin, Patri y Susana también me han puesto algunas cosas y empiezo a cotillear, lo primero que hago es mirar el perfil de Justin aunque no sé si es la mejor opción porque cuando comienzo a leer los tweets algo se rompe dentro de mí...
"No sé si tendré que separarme de ella y eso me da miedo"
"Quizá lo mejor sea acabar con todo"
"Cada vez queda menos para que la uni se termine..."
"No quiero perderla pero tampoco quiero ser un estorbo, las relaciones a distancia son difíciles"
"Es difícil estar del todo bien si a lo mejor tengo que dejar ir a la chica a la que amo"
¿En serio nos tendremos que separar? De verdad Justin, acabas de joderme pero bien. Las lágrimas empiezan a salir solas y empiezo a sollozar, Justin me mira extrañado y me quita el móvil de las manos, lee y me sigue mirando.
-Kelly-susurra.
-¿Me vas a dejar? Porque si es así hazlo ya por favor-me pide casi suplicando.
-Eh princesa, no te voy a dejar-dice seguro.
-Pues ahí no pone lo mismo-le reprocho.
-Escucha ¿vale? Mira no he dicho que te vaya a dejar, si lo hiciese es que estoy loco. Es que tengo miedo ¿sabes? ¿Y si salimos de aquí y no es lo mismo? ¿Y si vivimos lejos y no nos vemos tanto?
-¿Y por qué no me lo has dicho y si lo has ido poniendo en el twitter?
-Porque ahí me puedo desahogar, a ti no te lo podía decir porque de verdad que estoy asustado y nunca me había sentido así...
Mis lágrimas cesan un poco pero no del todo y él me abraza dulcemente.
-Yo también tengo miedo-susurro.
-Tranquila, todo saldrá bien, dicen que el amor puede con todo... Confía en mí.
-Sabes de sobra que confío en ti.
-Te amo tonta-dice cariñosamente-pero deja ya de llorar porque cada vez que lo haces se me parte el corazón de verdad.
Me seco las lágrimas y sonrío lo mejor que puedo aunque la verdad que no tengo muchas ganas porque no me había parado a pensar en eso y a lo mejor tiene razón, pero seguro que no me miente, todo irá bien...
domingo, 7 de octubre de 2012
64.No me mires con los ojos, hazlo con el corazón.
Justin me pega una patada y me despierta, no se para de mover y está sudando . Le zarandeo hasta que consigo que se despierte y me mira confuso. Se seca el sudor de la frente con la mano y suspira, después me mira de nuevo y yo le acaricio la mejilla. Frunce el ceño y repasa la habitación con la vista como si algo le preocupara.
-¿Estás bien?-le pregunto preocupada, en voz baja para no despertar a las chicas.
-Si, tranquila...-dice no muy convencido.
Le miro sentada en la cama.
-¿Has tenido una pesadilla?-vuelvo a preguntarle.
Asiente levemente y se acomoda en la cama mientras se lleva la mano al costado izquierdo con cara de dolor. Puedo observar como derrama algunas lágrimas pero no dice nasa.
-Te duele mucho, ¿verdad?-le ayudo a ponerse bien en la cama porque parece no poder.
Asiente de nuevo y se seca las lágrimas con el puño lanzando un suspiro al aire. Le miro el costado y me horrorizo cuando veo que el moratón está feísimo y lo tiene hinchado...
-¿Por qué no vamos al médico?-propongo.
-No voy a ir al médico por esto-dice muy seguro.
Suspiro y no le llevo la contraria porque ya le conozco y es tan cabezota que al final terminaremos discutiendo. Me acuesto boca bajo y él empieza a acariciar mi espalda por encima de la camiseta. Cierro los ojos y dejo que su mano se pasee como quiera mientras yo me vuelvo a dormir.
...
Cuando suena el despertador, que por cierto no es el mío es el de Justin, abro los ojos y la luz está encendida porque Patri se está poniendo los zapatos, Susana se está comiendo una una napolitana de chocolate mientras ve la tele y Justin sigue dormido como una marmota. Me levanto con cuidado y le doy los buenos días a las chicas mientras me meto en el baño a vestirme. Me doy prisa porque me he despertado media hora mas tarde, se me olvidó poner ayer la alarma, menos mal que ha sonado la de Justin porque seguro que las chicas no me despertaban... Salgo del baño y me fijo en Justin que sigue durmiendo como si nada y me hace sonreír. Voy hacia él y le zarandeo hasta que consigo que se despierte, me mira sonriendo.
-Buenos días-dice.
-¿No vas a ir a clase?-pregunto
-Me duele mucho el costado-se pone serio.
-Vale, nos vemos luego cielo-digo besándole fugazmente.
-Que tengas un buen día princesa-dice siguiéndome con la mirada mientras me marcho.
-Igualmente, te quiero-digo cerrando la puerta.
Me marcho con mis amigas a clase, la verdad es que Justin me ha dejado preocupada porque añoche ya casi no se podía mover y ahora menos así que... Pero como es tan cabezota el tonto pues no quiere ir al médico y yo no le puedo obligar. Me siento en mi sitio y miro su sitio vacío, no me puedo creer que esté en mi habitación y ya le esté echando de menos... Su sitio está vacío por poco tiempo porque Jason, el chico majo que nos ayudó a llevar a Justin al coche, se sienta.
-¿Cómo está Justin?-me pregunta.
-Regular...
-¿Y eso?
-Le duele mucho el costado pero no quiere ir al médico, así que no sé que voy a hacer...
-Tranquila, seguro que si le sigue doliendo irá, es muy cabezota al principio, pero al final se acaba rindiendo-sice sonriendo.
-Eso espero-sonrío también y de pronto una buena idea viene a mi cabeza.-Oye Jason...
-¿Si?
-¿Tienes novia?-hablo más bajito.
-Em... No, ¿por qué?
-¿A ti no te gusta mi amiga Susana?
-No lo sé, no la conozco...
-Es la que está sentada detrás de mí.
La mira descaradamente y yo me río y le doy un golpe en el hombro.
-Disimula un poco hombre.
-Es guapa-dice con timidez.
-Si, mira este viernes pásate por mi habitación a las diez y ponte mono que es una cita.
-¿Contigo?-pregunta extrañado.
Pongo los ojos en blanco y él ríe.
-Estás espeso hoy eh... ¿Cómo va a ser conmigo? Va a ser con Susana.
-Ah bueno... Me parece bien-sonríe
Perfecto. Tengo al chico perfecto para ella, Jason es buena persona y es muy mono, yo veo una pareja aquí eh... Me río yo sola y la cita de mi amiga me mira extrañado, yo solo miro hacia delante y sigo pensando en lo guay que sería que se hicieran novios. Eh pues ha sido fácil, yola prometí un novio y aquí tendrá un novio... o por lo menos una cita.
Pasa la mañana y es la hora de comer, subo a mi habitación para ver como está Justin y le encuentro igual que le he dejado esta mañana, le miro sonriendo pero él no tiene el mismo gesto y ahora mismo si que estoy preocupada por él.
-¿No te has movido de ahí cariño?-le pregunto ayudándole a incorporarse.
-No...
-¿Por qué?
-Porque no me apetecía...
-Es porque te duele, a mí no me engañes.
Apoya su cabeza contra el cabecero de la cama y cierra los ojos, aspira profundamente. Cojo mi móvil y medispongo a llamar a un taxi.
-¿A quien llamas?-pregunta.
-A un taxi, nos vamos al médico-digo seria.
Se queja pero yo no le hago caso y llamo, en diez minutos el taxi está en la puerta y Justin y yo estabmos bajando las escaleras, bueno casi le estoy llevando yo. Le ayudo a montar en el taxi y me montoa su lado. El hospital está cerca pero lo suficientemente lejos para que me de tiempo a pensar en muchas cosas y él es la principal porque la verdad es que no quiero que le pase nada pero según está seguro que es grave, aunque espero que no.
...
Una enfermera sale con Justin en una silla de ruedas, él se está riendo, lo que es una buena señal pero ¿por qué va en silla de ruedas? Me acerco corriendo y le abrazo.
-¿Qué te ha pasado?-pregunto en seguida.
-Tranquila, solo me he roto una costilla.
-Joder, te dije que teníamos que venir Justin-le regaño, suelta una carcajada.
-Siento estropear el momento pero me estás haciendo un poco de daño.
Le dejo de abrazar y me disculpo, él me dedica una tierna sonrisa y me hace agacharme para darme un beso. Se levanta la camiseta y me enseña la benda que le han puesto cubriendo un trozo de su cuerpo. Le acaricio la mejilla y sonríe. Volvemos a montar en un taxi para volver a la universidad y regresamos a mi habitación.
-Solo tengo que llevarlo quince días, pero me han dicho que no debo hacer esfuerzos...-dice mirándome.
-¿Y que hay de malo?-digo sin entender.
-Que no podremos hacer el amor...
Suelto una carcajada mientras mis mejillas arden, este chico tiene unas cosas...
-Guarri, siempre estás pensando en lo mismo-digo sentándome a su lado en la cama.
-Puede-dice sonriendo-pero te encanto.
-Pero me encantas-respondo antes de besar sus labios.
-¿Estás bien?-le pregunto preocupada, en voz baja para no despertar a las chicas.
-Si, tranquila...-dice no muy convencido.
Le miro sentada en la cama.
-¿Has tenido una pesadilla?-vuelvo a preguntarle.
Asiente levemente y se acomoda en la cama mientras se lleva la mano al costado izquierdo con cara de dolor. Puedo observar como derrama algunas lágrimas pero no dice nasa.
-Te duele mucho, ¿verdad?-le ayudo a ponerse bien en la cama porque parece no poder.
Asiente de nuevo y se seca las lágrimas con el puño lanzando un suspiro al aire. Le miro el costado y me horrorizo cuando veo que el moratón está feísimo y lo tiene hinchado...
-¿Por qué no vamos al médico?-propongo.
-No voy a ir al médico por esto-dice muy seguro.
Suspiro y no le llevo la contraria porque ya le conozco y es tan cabezota que al final terminaremos discutiendo. Me acuesto boca bajo y él empieza a acariciar mi espalda por encima de la camiseta. Cierro los ojos y dejo que su mano se pasee como quiera mientras yo me vuelvo a dormir.
...
Cuando suena el despertador, que por cierto no es el mío es el de Justin, abro los ojos y la luz está encendida porque Patri se está poniendo los zapatos, Susana se está comiendo una una napolitana de chocolate mientras ve la tele y Justin sigue dormido como una marmota. Me levanto con cuidado y le doy los buenos días a las chicas mientras me meto en el baño a vestirme. Me doy prisa porque me he despertado media hora mas tarde, se me olvidó poner ayer la alarma, menos mal que ha sonado la de Justin porque seguro que las chicas no me despertaban... Salgo del baño y me fijo en Justin que sigue durmiendo como si nada y me hace sonreír. Voy hacia él y le zarandeo hasta que consigo que se despierte, me mira sonriendo.
-Buenos días-dice.
-¿No vas a ir a clase?-pregunto
-Me duele mucho el costado-se pone serio.
-Vale, nos vemos luego cielo-digo besándole fugazmente.
-Que tengas un buen día princesa-dice siguiéndome con la mirada mientras me marcho.
-Igualmente, te quiero-digo cerrando la puerta.
Me marcho con mis amigas a clase, la verdad es que Justin me ha dejado preocupada porque añoche ya casi no se podía mover y ahora menos así que... Pero como es tan cabezota el tonto pues no quiere ir al médico y yo no le puedo obligar. Me siento en mi sitio y miro su sitio vacío, no me puedo creer que esté en mi habitación y ya le esté echando de menos... Su sitio está vacío por poco tiempo porque Jason, el chico majo que nos ayudó a llevar a Justin al coche, se sienta.
-¿Cómo está Justin?-me pregunta.
-Regular...
-¿Y eso?
-Le duele mucho el costado pero no quiere ir al médico, así que no sé que voy a hacer...
-Tranquila, seguro que si le sigue doliendo irá, es muy cabezota al principio, pero al final se acaba rindiendo-sice sonriendo.
-Eso espero-sonrío también y de pronto una buena idea viene a mi cabeza.-Oye Jason...
-¿Si?
-¿Tienes novia?-hablo más bajito.
-Em... No, ¿por qué?
-¿A ti no te gusta mi amiga Susana?
-No lo sé, no la conozco...
-Es la que está sentada detrás de mí.
La mira descaradamente y yo me río y le doy un golpe en el hombro.
-Disimula un poco hombre.
-Es guapa-dice con timidez.
-Si, mira este viernes pásate por mi habitación a las diez y ponte mono que es una cita.
-¿Contigo?-pregunta extrañado.
Pongo los ojos en blanco y él ríe.
-Estás espeso hoy eh... ¿Cómo va a ser conmigo? Va a ser con Susana.
-Ah bueno... Me parece bien-sonríe
Perfecto. Tengo al chico perfecto para ella, Jason es buena persona y es muy mono, yo veo una pareja aquí eh... Me río yo sola y la cita de mi amiga me mira extrañado, yo solo miro hacia delante y sigo pensando en lo guay que sería que se hicieran novios. Eh pues ha sido fácil, yola prometí un novio y aquí tendrá un novio... o por lo menos una cita.
Pasa la mañana y es la hora de comer, subo a mi habitación para ver como está Justin y le encuentro igual que le he dejado esta mañana, le miro sonriendo pero él no tiene el mismo gesto y ahora mismo si que estoy preocupada por él.
-¿No te has movido de ahí cariño?-le pregunto ayudándole a incorporarse.
-No...
-¿Por qué?
-Porque no me apetecía...
-Es porque te duele, a mí no me engañes.
Apoya su cabeza contra el cabecero de la cama y cierra los ojos, aspira profundamente. Cojo mi móvil y medispongo a llamar a un taxi.
-¿A quien llamas?-pregunta.
-A un taxi, nos vamos al médico-digo seria.
Se queja pero yo no le hago caso y llamo, en diez minutos el taxi está en la puerta y Justin y yo estabmos bajando las escaleras, bueno casi le estoy llevando yo. Le ayudo a montar en el taxi y me montoa su lado. El hospital está cerca pero lo suficientemente lejos para que me de tiempo a pensar en muchas cosas y él es la principal porque la verdad es que no quiero que le pase nada pero según está seguro que es grave, aunque espero que no.
...
Una enfermera sale con Justin en una silla de ruedas, él se está riendo, lo que es una buena señal pero ¿por qué va en silla de ruedas? Me acerco corriendo y le abrazo.
-¿Qué te ha pasado?-pregunto en seguida.
-Tranquila, solo me he roto una costilla.
-Joder, te dije que teníamos que venir Justin-le regaño, suelta una carcajada.
-Siento estropear el momento pero me estás haciendo un poco de daño.
Le dejo de abrazar y me disculpo, él me dedica una tierna sonrisa y me hace agacharme para darme un beso. Se levanta la camiseta y me enseña la benda que le han puesto cubriendo un trozo de su cuerpo. Le acaricio la mejilla y sonríe. Volvemos a montar en un taxi para volver a la universidad y regresamos a mi habitación.
-Solo tengo que llevarlo quince días, pero me han dicho que no debo hacer esfuerzos...-dice mirándome.
-¿Y que hay de malo?-digo sin entender.
-Que no podremos hacer el amor...
Suelto una carcajada mientras mis mejillas arden, este chico tiene unas cosas...
-Guarri, siempre estás pensando en lo mismo-digo sentándome a su lado en la cama.
-Puede-dice sonriendo-pero te encanto.
-Pero me encantas-respondo antes de besar sus labios.
domingo, 30 de septiembre de 2012
63.No me mires con los ojos, hazlo con el corazón.
~Narra Justin~
Escucho como me llaman, casi me gritan y abro los ojos. Los
rayos del sol pegan directamente en mi cara y Ryan está plantado a los pies de
mi cama volviendo a repetir mi nombre. Me duele la cabeza, ayer bebí mucho...
-¿Que quieres?-le digo cerrando los ojos de nuevo
-Venga, hemos quedado para jugar-me recuerda
Mierda, es verdad, ayer acordamos que íbamos a ir a las
pistas con unos y las chicas también vienen. Kelly debería estar durmiendo
conmigo pero se habrá marchado pronto. Me levanto, sin muchas ganas la verdad,
cojo mi ropa y me meto en la ducha, me permito tan solo cinco minutos debajo
del grifo. Me visto y salgo, Ryan está esperándome casi impaciente, pero no
porque quiera ir corriendo a jugar al baloncesto sino porque quiere ver ya a
Patricia, eso me recuerda a Kelly y a que yo también estoy ansioso por verla a
ella. Cojo mi mochila y salimos juntos de la habitación. Ryan hace comentarios
estúpidos que me hacen reír, llamamos a la puerta y mi chica nos abre con una
sonrisa, la agarro de la cintura con la mano que no llevo la mochila y la beso
en los labios. Cuando nos separamos veo que Ryan no ha perdido el tiempo y está
besando tan desesperadamente a Patri que por un momento creo que no va a ir al
partido, pero en seguida se acercan con una sonrisa y Ryan le da un beso en la
mejilla a Kelly, Patri como siempre me da un abrazo. Salimos hacia el coche de
Ryan, hoy conduce él. Me paso todo el camino besando a Kelly, sus labios son
como una adicción, los beso y los beso y siempre quiero más. Cuando llegamos
nos despedimos de las chicas que se van a las gradas y nosotros vamos al
vestuario. Guardo la mochila en una taquilla y cuando salimos a la cancha me
acerco a las gradas para darle la llave a Kelly, le doy un ultimo beso y me voy
con mis amigos.
Empezamos el partido, Jason controla la pelota y yo corro
hacia arriba, se la quitan, me dirijo hacia el chico que lleva la pelota y se
la quito yo, la llevo unos metros más adelante, se la paso a Ryan que tira y...
Canasta!
....
Vale, solo quedan veinte minutos de partido y vamos empate,
tener al capullo de Nate en el otro equipo me hace querer ganar todavía más.
Estoy muerto de cansancio, pero sigo corriendo con la pelota, pero se la tengo
que pasar a Logan, otro chico de mi equipo, cuando un tío del otro equipo me
impide el paso, pero no para quitarme la pelota si no para preguntarme algo.
Nate está a su lado.
-Eh, tío me han dicho que tienes algo con Sanderson-cuando
me pregunta por Kelly una sonrisa se forma en mi cara
-Si, ¿por?
-No sé, van diciendo por ahí que es una guarra, ¿es verdad?
Hijo de puta, la has cagado.
-¿Pero que dices, gilipollas?-le pego un empujón
-¿Pero que haces hijo de puta?-me empuja a mí, el chico
parece de Sudamérica o por ahí, por su acento y el color de su piel.
-¿Que has dicho?-me acerco a él
-Que eres un hijo de puta, si tío, tu madre y tu novia
trabajan en lo mismo, ¿no es gracioso?-pregunta riendo
Pero cuando le pego un puñetazo en toda la cara ya no se
ríe.
-Eh, eh, Justin, ¿que haces?-dice Ryan que me sujeta.
-Bro, déjame-me intento soltar pero otros dos chicos también
me sujetan
-Que Justin, ¿te has quedado sin palabras o es que tengo
razón?-dice sonriendo
-Mira gilipollas, la única puta que hay aquí eres tú-le
escupo.
Pero a él le da igual, suelta una carcajada y vuelve a
mirarme.
-Seguro que no, ¿cuanto me cobrará tu novia si le pido que
me la chupe?-mira a Kelly que me mira a mí preocupada
Consigo deshacerme de su agarre y empiezo a pegar sin
control al gilipollas este. Se defiende de vez en cuanto, pero yo llevo ventaja.
~Narra Kelly~
Justin empieza a pegar al chico ese, voy a bajar cuando
Patri me retiene.
-Ese tío casi no le está tocando-dice intentando que me
vuelva a sentar
El tipo que está tirado en el suelo está sangrando mucho, no
sé por qué no detienen a Justin, lo va a matar, sea por lo que sea es hora de
separarlos. Tres chicos que parecen sudamericanos se dirigen hacia ellos. La
mitad de los que estaban jugando se han marchado, otros los miran y Ryan y el
otro chico, me parece que se llama Jason, son los únicos que han intentado
parar a Justin sin ningún éxito. Dos de los chicos sujetan a Justin, el otro se
agacha junto al que está en el suelo y después va hacia Justin y cuando le pega
fuertes patadas en la tripa y puñetazos en la cara me tapo los ojos, pero lo
escucho quejarse del dolor y bajo por las gradas sin hacer ningún caso a mi
amiga. Salto el gran escalón que da a la cancha y voy corriendo hacia ellos,
Justin está en el suelo y le dan patadas. Las lágrimas afloran de mis ojos, mi
chico no se puede defender y esos tipos parece que pertenecen a una banda por
las bandanas en su pelo. A Justin le está sangrando el labio y la nariz y casi
no puede abrir el ojo izquierdo, esos capullos le pegan sin control, sin
importarles nada y me da miedo pero hablo, bueno más bien grito:
-¡PARAR!
Se giran y me miran.
-Preciosa, vete-dice uno de ellos
-Dejar en paz a Justin-digo con la voz firme
Ryan viene hacia mí pero le hago un gesto para que no venga,
esto es asunto mío.
-Mira, él ha echo lo que no debía y ahora solo se lleva su
merecido-dice tan normal
-Me da igual lo que haya echo, le estáis haciendo mucho
daño, dejarle por favor-les ruego.
-Cariño, como sigas tocándome los huevos te vas a
arrepentir.
-¡No!-grita Justin
El más alto le pega una patada en la boca y Justin se calla
inmediatamente por el dolor.
-¿Sois imbéciles?
-No, pero parece que tú si porque no paras de joder, aunque
si quieres venir un rato a mi habitación le dejamos en paz-dice intentando
parecer un seductor aunque le sale como el culo.
Joder, ¿acaba de proponerme lo que yo creo que me ha
propuesto? Que cerdo! Miro a Justin intentando buscar ayuda en él pero está
muchísimo peor que yo y le siguen pegando así que digo lo primero que se me
ocurre.
-Vale, ahora le dices eso a la policía a ver que te dice-les
miento
Por favor que no me hagan nada.
-Bueno, por ser la primera vez te lo pasaremos por alto pero
la próxima vez será mucho peor que esto-le advierten
Le dan una última patada y se marchan corriendo , en cambio
yo corro hacia Justin, me mira, oh dios está sangrando mucho, paso mi mano por
su pelo, es un gilipollas, ¿por qué se ha pegado con ese chico? Las lágrimas
vuelven a salir de mis ojos, me están doliendo hasta a mí los golpes que le han
dado... Pobrecito. Se intenta levantar pero suelta un gemido de dolor y vuelve
a tumbarse en el suelo. Le levanto la cabeza y me siento ahí recostando su
cabeza sobre mis piernas.
-¿Has llamado a la policía?-pregunta Justin casi susurrando
Niego con la cabeza, él suelta un suspiro. Ryan lo coge por
un brazo y Jason por otro, Justin camina como puede y salimos de aquí. Montamos
en el coche, Jason se marcha, ahora sé de que lo conozco, va a mi clase pero
nunca hemos hablado. Justin apoya su cabeza en mi hombro, busco su mano y
entrelazo nuestros dedos. Cuando llegamos le llevamos hasta mi habitación ya
que pilla más cerca que la suya y lo dejamos tumbado en mi cama.
-Hey, nos tenemos que ir, Patri-dice Ryan
-Es verdad-mira el reloj-me da cosa dejaros así.
-No, tranquilos os podéis ir-sonrío
-Lo que sea nos llamas-dice mi amiga
Asiento y se marchan. Voy al baño y cojo el botiquín, me
siento junto a Justin en la cama y le doy suavemente con el algodón con agua
oxigenada en las heridas, se queja pero aguanta, tiene los ojos cerrados y me
agarra la mano.
-Para por favor, me estás torturando-dice en un susurro
-Justin, si no te curo se te infecta-digo haciéndole caso
omiso
-Por favor-me pide
Paro y abre los ojos.
-¿Por qué te has peleado con ese chico? Pertenece a una
banda, te podrían haber matado-digo enfadada
-Tengo que defender lo que me importa-me mira
-¿Que te han dicho?-pregunto
-Se han metido con mi madre y contigo-no aparta su mirada de
mis ojos
-¿Eres tonto Justin? Dios, mira como estás, te han dado una
buena paliza-las lágrimas se agrupan en mis ojos
Se encoge de hombros pero ve que no es buena idea porque le
duele.
-¿Te duele algo?-pregunto
Asiente y se levanta la camiseta, tiene un gran moratón en
el costado.
-¿Mucho?-digo preocupada
Asiente.
Voy a la cafetería y pido hielo, vuelvo con él y se lo pongo
sobre la piel, un sonoro "Ahhh" sale de su boca pero no quito la
bolsa.
-¿Mejor?
Me aparta la mano y dejo el hielo en la mesilla.
-¿Me quieres congelar?-pregunta
Suelto una risita y él sonríe de lado. Alarga la mano hacia
la mesilla intentando coger algo pero no llega.
-¿Quieres agua?-pregunto acercándole mi botella de agua.
La coge y bebe. Recuerdo que mi madre me dio una pomada para
los moratones, abro de nuevo el botiquín y la saco. Le quito la camiseta, cojo
un poco de pomada con el dedo y se la extiendo despacio y con cuidado sobre la
marca, el frunce el ceño cuando lo hago y me mira.
-Listo-cierro el tapón
Le miro con una sonrisa pero veo que él no lo hace, tiene
los ojos vidriosos.
-¿Que pasa?-susurro
-Me duele todo-confiesa
Y ahí es donde yo no puedo hacer nada, no puedo quitarle el
dolor...
-Lo siento-susurra
-No, no tienes por qué sentirlo, Justin...-niego con la
cabeza
-Princesa-me llama
Le miro.
-¿Te vas a quedar conmigo?-pregunta
Asiento
-Gracias-sonríe, pero la herida de su labio vuelve a sangrar
y deja de hacerlo, vuelvo a humedecer otro trozo de algodón pero cuando dirijo
mi mano hacia él la sujeta con la suya y me obliga a dejar el algodón en la
mesilla. Justin con su lengua recoge la poca sangre que ha soltado y después me
mira.
-No necesito eso-dice
-¿Que necesitas?-pregunto
-Que me beses.
Me acerco a él y le beso suavemente en los labios porque
temo hacerle daño, pero parece que él no quiere que sea suave y aumenta la
temperatura del beso, su mano derecha recorre mi espalda por debajo de mi
camiseta y la otra está en mi cara, ahí quieta. Cuando me separo parece
quejarse pero no dice nada.
-¿Ya no te duele?-digo, después me río.
Suelta una carcajada y su labio vuelve a sangrar, esta vez
soy yo la que le besa y la sangre se mezcla con nuestros labios. Me separo
porque me hace falta oxígeno y él se incorpora, se queja un segundo por el
dolor, pero en seguida parece que se le pasa. Veo que cierra los ojos y se
queda quieto, inmóvil, aprovecho para mirarle un poco, me encantan los
lunarcitos de su cara y sus labios tan bonitos, él es precioso. De pronto abre
los ojos y me mira intensamente, me ha pillado mirándole y yo ya estoy roja
como un tomate. Saco una toallita y le limpio la sangre que tiene esparcida por
la cara, él cierra los ojos de nuevo mientras lo hago.
-Aun así eres precioso-susurro.
Una pequeña sonrisa sin mostrar los dientes se forma en su
rostro.
-Si, pero soy gilipollas-dice abriendo los ojos y mirándome.
-Si, eres gilipollas pero eres MI gilipollas y te quiero así
tal y como eres.
Y me mira de la manera más tierna del mundo, creo que me voy
a derretir.
-Ven, échate aquí conmigo-me hace un sitio en la cama.
Me tumbo a su lado y pone su cabeza sobre mi hombro. Levanta
un poco mi camiseta y me caricia la tripa haciendo que se me pongan los pelos
de punta, pero me encanta. Yo acario su pelo con delicadeza. Cierro los ojos.
-Te quiero tanto Kelly...-susurra.
-Y yo Jus...
viernes, 28 de septiembre de 2012
62.No me mires con los ojos, hazlo con el corazón.
Hace dos días que Kelly ha salido del hospital y hoy vamos a hacer una fiesta por mi cumpleaños. Parezco un niño pequeño porque a parte de hacerme ilusión estoy nervioso y no sé por qué... He cumplido diecinueve, cuando mi madre me llamó el día de mi cumple me dijo: “Mi bebé ya tienes diecinueve, no crezcas más por favor...” Y se echó a reír mientras lloraba. Yo intento dejar de crecer, me gustaría quedarme así para siempre, con diecinueve y a la novia más maravillosa del mundo pero bueno, lo de crecer no lo puedo evitar pero a Kelly no la pienso perder nunca. Me pongo la chaqueta del traje, parezco gilipollas, no sé por qué hay que ir con traje y eso que es mi fiesta...
Llaman a la puerta varias veces, la abro y plantada frente a mí está la chica más hermosa que conozco
con una sonrisa de oreja a oreja y un vestido que la sienta realmente bien.
-Hola.
-Hola princesa.
-¿Estás ya?
-Si, pasa, sólo dame un segundo.
Pasa y cierra la puerta tras de sí. Se queda observándome mientras cojo el móvil, la llave y dinero. Esta noche no conduce nadie, vamos en taxi. Cojo de la mano a Kelly y salimos a fuera, el taxi nos está esperando así que corremos un poco hasta que nos montamos. Paso mi brazo por sus hombros y la atraigo a mí, cierra los ojos mientras yo acaricio su brazo. Huele tan bien que me pierdo en su olor con facilidad... El choche para y bajamos en seguida, la música suena alta desde el local, el portero nos saluda con una sonrisa y nosotros pasamos de la mano. Dentro ya están casi todos mis amigos y en cuanto entramos un montón de gente se abalanza hacia mí, bueno mejor dicho hacia nosotros porque no le he soltado la mano a Kelly. Cuando la gente ya me deja de saludar y deja de preguntarme si Kelly es mi novia, vamos hacia la barra.
-¿Qué quieres?-la pregunto.
-Una coca cola-responde.
-¿No bebes?-la miro.
Niega con la cabeza y yo sonrío, está claro que no pienso obligarla.
-Ponme una coca cola y un vodka con piña-le digo al camarero.
Kelly se sienta en una banqueta y yo me pongo enfrente, me mira sonriendo.
-Estás muy guapo-me da un besito en la nariz.
-No tanto como tú-la miro a los ojos.
-Mientes.
Niego con la cabeza y le doy un dulce beso en los labios.
-Hay mucha gente, ¿los conoces a todos?-pregunta sorprendida
Asiento con la cabeza y pasa sus brazos por mi cuello, yo dejo los míos en su cintura.
-Me gusta como te has peinado-dice mirándome.
-A mí me gustas tú-digo antes de morderle la mejilla.
-¡¡Justiiiiin!!-se queja.
-¡¡Quéééé!!-imito la forma en la que lo ha dicho.
-No hagas eso, me has hecho daño-pone un puchero.
-Anta tonta.
La abrazo y me pierdo de nuevo en su olor. Casi sin darme cuenta Susana secuestra a Kelly y me deja solo. Jo, es mi fiesta, tiene que estar conmigo… Busco a Ryan entre la multitud, que como en todas las fiestas está bebiendo de todo.
~Narra Kelly~
Justin está medio borracho junto con Ryan y parecen estárselo pasando pipa así que me siento con Patri en un sillón. Hablamos de tonterías y reímos, la verdad que lo estoy pasando bien. Un chico se
acerca y me tapa la vista, con lo cual en vez de ver a Justin veo unos pantalones negros.
-¿Vienes a bailar?-pregunta.
¿A quien se lo dice, a Patri o a mí?
-¿Yo?-pregunto extrañada
-Claro-dice sonriendo.
Es guapo, tiene los ojos azules y el pelo castaño. Le miro extrañada, no es que me apetezca mucho… Patri desaparece, será…
-¿Te conozco?
-No, soy amigo de Justin, me llamo Nolan.
-Yo soy Kelly.
-Encantado Kelly, ¿vienes a bailar? Es que todas las chicas son un poco antipáticas.
Pues creo que tiene razón, no sé donde habrá conocido a estas chicas pero son todas como niñas de papá y la verdad que no me gusta mucho ese tipo de gente…
-¿Por qué no?-respondo
Me coge la mano y me lleva entre la gente, no baila tan bien como Justin pero se desenvuelve bastante bien. Me muevo al compás de la música junto a él, pero al final terminamos sentados en la barra, él con un Red Bull y yo con una Fanta. Hablamos mientras nos conocemos mejor, es bastante simpático. Siento como unas manos pasan por debajo de mis brazos y terminan abrazándome, huelo su perfume, es él. Nolan se marcha después de decirnos adiós así que Justin ocupa su sitio en la
banqueta de enfrente de mí.
-¿De que hablabais?-pregunta.
Se nota que ha bebido, pero no le doy importancia.
-Pues nada…-me interrumpe.
-Eres mi chica, no tienes que hablar con ningún chico más que no sea yo-dice con autoridad.
Mierda, cuando Justin se emborracha va por fases y ahora está en la primera, en la que se pone celoso sin motivo.
-Tranquilo Jus, sólo estábamos hablando.
Me coge de la mano y me obliga a ir al baño de chicas, entramos dentro y me apoya en el lavabo, se pone en frente de mí y me mira serio.
-No lo vuelvas a hacer-me ordena.
Le miro en silencio, no sé que decir ni tampoco qué hacer… De pronto me besa con fuerza, como si me intentase castigar, no me gusta que me bese así. Me separo y él baja a mi cuello, me muerde y me besa demasiado fuerte… Mus manos sujetan mis muñecas con demasiada fuerza y no me puedo soltar, me estoy empezando a asustar... Sin darme cuenta ha pasado a la segunda fase… Se pone agresivo.
-Eres mía y de nadie más Kelly-masculla.
Me sube al lavabo y se coloca entre mis piernas, si hubiese estado en su completa plenitud no me hubiese quejado para nada pero me está haciendo daño y esto no me gusta nada.
-¡Justin para!
Le intento separar pero me agarra más fuerte y me hace aún más daño, se está pasando mucho…
-¿Pero eres tonto o qué? ¡¡Estate quieto!!-le grito.
Y se separa del todo, me mira entre asustado y triste, y yo estoy al borde de las lágrimas porque no me esperaba que se pusiese así.
-Lo siento-susurra.
Y ahora está en la fase tres… Se pone triste y acaba llorando.
Me sigue mirando y viene hacia mí, me abraza y yo no puedo hacer otra cosa que abrazarle también, acaricio su pelo mientras él comienza a llorar pidiéndome mil veces perdón…
-Ya Justin, no pasa nada-le separo de mí.
-De verdad que no quería hacerte daño, es que se me ha ido un poco de las manos, no podía parar te lo juro… ¿Estás bien?
-Si, tranquilo…
Ahora estoy muriendo de pena por dentro, menos mal que mañana no se acordará de nada de esto…
Y de repente pasa a la cuarta fase… Se pone cariñoso.
-Te quiero ¿vale?-susurra en mi oído mientras me abraza de nuevo.
Se separa y me besa dulcemente en los labios, me encanta cuando me besa así es tan mágico… Me carga en peso pero térmica cogiéndome como si fuese una princesa y me lleva fuera del baño hasta los sillones, vamos a uno de los que están vacíos y se sienta conmigo encima. Pongo mi cabeza en su hombro y cierro los ojos.
-¿Estás cansada?-pregunta
-Si-susurro levemente.
-¿Quieres que nos vayamos?
-Me da igual, si te quieres quedar nos quedamos-le miro.
-No, ven.
Me pone de pie y él también se levanta, me coge la mano y vamos a fuera, ya hace más frío y lo noto porque se me ha puesto la piel de gallina. Justin sin decir nada me pone su chaqueta sobre los hombros y caminamos hasta uno de los taxis que hay esperando. Parece que ya se le ha pasado un poco la borrachera, menos mal… El coche se para y salimos, son las cuatro de la madrugada y me muero de sueño…
-¿Vienes a dormir conmigo?-pregunta cuando terminamos de subir las escaleras.
-Vale-digo sonriendo.
Y vamos a su habitación, me deja una camiseta y yo ya sin ninguna vergüenza me quito el vestido delante de él y me pongo la camiseta. Me gusta cuando me deja su ropa porque desprende su olor y me encanta…
Me acuesto a su lado y me abraza.
-Buenas noches princesa-susurra en mi oído.
-Buenas noches mi vida-digo antes de cerrar los ojos.
domingo, 23 de septiembre de 2012
61.No me mires con los ojos, hazlo con el corazón.
Me siento en el sillón, se ha quedado dormidita y no la quiero molestar así que me pongo a trastear con mi móvil. He llamado a mi madre y se ha alegrado un montón, aunque no conoce a Kelly ya le ha cogido cariño con lo que la he contado, a demás le he enviado una foto suya y piensa que es muy guapa. Patri, Ryan y Susana están de camino, ellas casi me dejan sordo cuando las he llamado porque se han puesto a gritar y Kelly solo reía y reía. La miro, me da un poco de miedo que se vuelva a dormir y no vuelva a despertarse, pero mientras la maquinita que tiene a su derecha no pite significa que todo va bien. Recuerdo cuando la vi besándose con aquel chico, el corazón me dio un vuelco y me pregunto todo el tiempo quién será, pero tengo que buscar el momento adecuado para preguntarla. Eso que hizo un estuvo bien pero me da miedo preguntarla porque no quiero que por eso esto termine pero tampoco quiero que me quede esa duda… Me arropo con la chaqueta y me acomodo en el sofá hasta que me voy quedando dormido poco a poco.
…
-Hey Bieber, despierta.
Me zarandean hasta que me despierto y los miro con el ceño fruncido. Se ríen y yo sonrío antes de bostezar, Kelly me mira y niega con la cabeza.
-Hola-saludo.
Le doy un abrazo a los tres y voy al lado de la cama de Kelly, ella nos mira.
-¿Y como te encuentras?-pregunta la pelirroja.
-Bien-dice ella sonriendo.
-Te hemos traído algo-dice Ryan.
Patri saca de una bolsa varias cosas envueltas con papel de regalo, Kelly sonríe como una niña pequeña. Me gusta verla así de feliz, eso significa que está bien de verdad.
-¡Y las flores!-dice Patri antes de dejarlas en la mesilla que hay a la izquierda de la cama.
Kelly empieza por el primer paquete, es una caja de galletas de mantequilla, sus favoritas. El segundo paquete es un pijama de Mickey Mousse. Y por último una caja de bombones.
-Ohh, muchas gracias chicos-dice sonriendo-¿Pero que pasa que queréis que engorde?
Soltamos una carcajada y ella se incorpora dejando los regalos a un lado.
-No hacía falta en serio… Sois los mejores.
-Si claro, venga déjate de sentimentalismos que en cuanto salgas vamos a hacer una súper fiesta por el cumpleaños de tu novio-dice Ryan riendo.
-Eso, eso-dice la pelirroja.
Todos reímos, es agradable estar así riendo tos juntos pero preferiría que no estuviésemos en el hospital… Espero que salga pronto de aquí.
Cuando los chicos se marchan nos quedamos solos y en silencio, siento su mirada en mí pero yo no la miro. Estoy buscando las palabras adecuadas para decírselo pero no las encuentro, esto no es tan fácil.
-¿Justin te pasa algo?-pregunta poniendo una mano en mi pierna.
-No, ¿por qué?-digo rápido.
-No sé, como no dices nada... ¿Estás enfadado conmigo?
-No...
-Pues estás muy raro...
Me quedo en silencio para después soltarlo de golpe y que ella me mire sorprendida.
-¿Quien era el chico que te besó?
Se queda en silencio mirándome pero termina contestando.
-No lo sé-dice seria
-¿Cómo que no lo sabes?-frunzo el ceño.
-No Justin, no lo sé.
-¡Si lo sabes!-alzo la voz.
-Jus, te juro que no, acababa de despertarme y veía borroso, creía que eras tú y me venía a besar y le dejé…
-Kelly, te prometo que si me dices quien es no me enfado pero dímelo por favor.-digo un poco más calmado.
-Que no lo sé-sigue en sus trece.
Si te besas con alguien es porque saber quien es, no te besas con cualquiera así porque sí. A demás, ¿cómo que pensó que era yo? Esto es surrealista…
-No me mientas Kelly…
-¿Piensas que te estoy mintiendo? ¿De verdad lo piensas? Ya veo todo lo que confías en mí Bieber…
-Si besas a alguien es porque sabes con quien te vas a besar, no vas besando por ahí al tuntún-me estoy enfadando de verdad y no quiero.
-¡Joder que yo no besé a nadie!-me grita.
-No me grites.
-Te grito si me da la gana porque tú me has gritado antes.
Sé que está al borde de las lágrimas así que no la respondo y la abrazo porque no me gusta nada que llore y menos si yo soy el culpable. No me gusta salir perdiendo pero cuando sé que algo se está pasando de los límites es cuando hay que tragarse el orgullo. Cuando discuto con mi madre, me paso de la raya y ella va a llorar, simplemente me callo y la abrazo para que no llore, no soporto ver a una mujer llorar por mi culpa.
-Ya está, por favor no llores, lo siento-susurro en su oído.
-Justin, te juro que no sé quien era-dice ella.
-Ya tranquila…
Me abraza más fuerte. A veces soy un gilipollas, seguramente sea verdad lo que ella dice… Recuerdo la primera vez que me peleé con Ryan, éramos unos críos y estábamos jugando a los cromos cuando llegó Sandy, la que era su novia por aquel entonces. Ella tenía doce años igual que nosotros y para mi gusto era un poco desagradable, no sé si solo conmigo, pero me trataba como el culo. Esa tarde ella vino con otro chico y cortó con Ryan así porque sí. Entonces yo cogí y cuando la chica se fue le dije a mi amigo: ”Yo ya sabía que iba a hacer esto, te lo dije” y se puso como un loco, incluso me pegó un puñetazo. Me marché corriendo a mi casa, ese que me había pegado no era mi mejor amigo y hasta él mismo lo sabía. Mi madre me curó el labio y al ratito llamaron al timbre. El pequeño Ryan entró en mi casa llorando y yo no pude hacer otra cosa que abrazarle porque no soportaba que nadie llorase en mi presencia igual que me pasa ahora.
Dejo de abrazarla y me siento a su lado en la cama, me mira como indecisa.
-¿Estás enfadado?-pregunta demasiado bajito para mi gusto.
Niego con la cabeza y sonrío, ella también sonríe.
-Entonces bésame-dice sin más.
Y yo sin oponerme me acerco lentamente a sus labios y la beso dulcemente mientras con mis manos dibujo círculos invisibles en su espalda.
…
-Hey Bieber, despierta.
Me zarandean hasta que me despierto y los miro con el ceño fruncido. Se ríen y yo sonrío antes de bostezar, Kelly me mira y niega con la cabeza.
-Hola-saludo.
Le doy un abrazo a los tres y voy al lado de la cama de Kelly, ella nos mira.
-¿Y como te encuentras?-pregunta la pelirroja.
-Bien-dice ella sonriendo.
-Te hemos traído algo-dice Ryan.
Patri saca de una bolsa varias cosas envueltas con papel de regalo, Kelly sonríe como una niña pequeña. Me gusta verla así de feliz, eso significa que está bien de verdad.
-¡Y las flores!-dice Patri antes de dejarlas en la mesilla que hay a la izquierda de la cama.
Kelly empieza por el primer paquete, es una caja de galletas de mantequilla, sus favoritas. El segundo paquete es un pijama de Mickey Mousse. Y por último una caja de bombones.
-Ohh, muchas gracias chicos-dice sonriendo-¿Pero que pasa que queréis que engorde?
Soltamos una carcajada y ella se incorpora dejando los regalos a un lado.
-No hacía falta en serio… Sois los mejores.
-Si claro, venga déjate de sentimentalismos que en cuanto salgas vamos a hacer una súper fiesta por el cumpleaños de tu novio-dice Ryan riendo.
-Eso, eso-dice la pelirroja.
Todos reímos, es agradable estar así riendo tos juntos pero preferiría que no estuviésemos en el hospital… Espero que salga pronto de aquí.
Cuando los chicos se marchan nos quedamos solos y en silencio, siento su mirada en mí pero yo no la miro. Estoy buscando las palabras adecuadas para decírselo pero no las encuentro, esto no es tan fácil.
-¿Justin te pasa algo?-pregunta poniendo una mano en mi pierna.
-No, ¿por qué?-digo rápido.
-No sé, como no dices nada... ¿Estás enfadado conmigo?
-No...
-Pues estás muy raro...
Me quedo en silencio para después soltarlo de golpe y que ella me mire sorprendida.
-¿Quien era el chico que te besó?
Se queda en silencio mirándome pero termina contestando.
-No lo sé-dice seria
-¿Cómo que no lo sabes?-frunzo el ceño.
-No Justin, no lo sé.
-¡Si lo sabes!-alzo la voz.
-Jus, te juro que no, acababa de despertarme y veía borroso, creía que eras tú y me venía a besar y le dejé…
-Kelly, te prometo que si me dices quien es no me enfado pero dímelo por favor.-digo un poco más calmado.
-Que no lo sé-sigue en sus trece.
Si te besas con alguien es porque saber quien es, no te besas con cualquiera así porque sí. A demás, ¿cómo que pensó que era yo? Esto es surrealista…
-No me mientas Kelly…
-¿Piensas que te estoy mintiendo? ¿De verdad lo piensas? Ya veo todo lo que confías en mí Bieber…
-Si besas a alguien es porque sabes con quien te vas a besar, no vas besando por ahí al tuntún-me estoy enfadando de verdad y no quiero.
-¡Joder que yo no besé a nadie!-me grita.
-No me grites.
-Te grito si me da la gana porque tú me has gritado antes.
Sé que está al borde de las lágrimas así que no la respondo y la abrazo porque no me gusta nada que llore y menos si yo soy el culpable. No me gusta salir perdiendo pero cuando sé que algo se está pasando de los límites es cuando hay que tragarse el orgullo. Cuando discuto con mi madre, me paso de la raya y ella va a llorar, simplemente me callo y la abrazo para que no llore, no soporto ver a una mujer llorar por mi culpa.
-Ya está, por favor no llores, lo siento-susurro en su oído.
-Justin, te juro que no sé quien era-dice ella.
-Ya tranquila…
Me abraza más fuerte. A veces soy un gilipollas, seguramente sea verdad lo que ella dice… Recuerdo la primera vez que me peleé con Ryan, éramos unos críos y estábamos jugando a los cromos cuando llegó Sandy, la que era su novia por aquel entonces. Ella tenía doce años igual que nosotros y para mi gusto era un poco desagradable, no sé si solo conmigo, pero me trataba como el culo. Esa tarde ella vino con otro chico y cortó con Ryan así porque sí. Entonces yo cogí y cuando la chica se fue le dije a mi amigo: ”Yo ya sabía que iba a hacer esto, te lo dije” y se puso como un loco, incluso me pegó un puñetazo. Me marché corriendo a mi casa, ese que me había pegado no era mi mejor amigo y hasta él mismo lo sabía. Mi madre me curó el labio y al ratito llamaron al timbre. El pequeño Ryan entró en mi casa llorando y yo no pude hacer otra cosa que abrazarle porque no soportaba que nadie llorase en mi presencia igual que me pasa ahora.
Dejo de abrazarla y me siento a su lado en la cama, me mira como indecisa.
-¿Estás enfadado?-pregunta demasiado bajito para mi gusto.
Niego con la cabeza y sonrío, ella también sonríe.
-Entonces bésame-dice sin más.
Y yo sin oponerme me acerco lentamente a sus labios y la beso dulcemente mientras con mis manos dibujo círculos invisibles en su espalda.
jueves, 20 de septiembre de 2012
60.No me mires con los ojos, hazlo con el corazón.
~Narra Justin~
Me despierto, abro los ojos y veo esa máquina que ayuda a que Kelly respire, joder me he quedado dormido pero he dormido como un bebé. Echaba de menos dormir con ella, pero sigo echando de menos que me abrace mientras dormimos porque esa es la mejor parte… Me levanto y me pongo la chaqueta,
-Mañana nos vemos princesa…
Me acerco a ella despacio y le doy un beso suave en los labios, voy hacia la puerta y como siempre antes de cerrarla la miro por última vez. Camino por los pasillos vacíos y oscuros del hospital, esto por la noche da miedo. Bajo las escaleras y salgo a la calle donde me llevo una bofetada de aire. ¡Joder que frío! Cojo el coche y vuelvo a la universidad, son las cuatro y media de la mañana. Me quito la chaqueta y las zapatillas y me tiro en la cama sin pensar en nada más porque no quiero llorar de nuevo.
…
*Pipipipipipipipipipipipipi….*
¿Ya es hora de levantarse? Puf, que pereza…
Me levanto y me ducho, cuando salgo me doy cuenta de que Ryan ya no está, bah se habrá ido a dormir con Patri. Me visto y cojo el móvil, miro la hora. ¡No puede ser, son las diez y medía! Normal que Ryan no esté, si es que… Salgo al pasillo y voy a echar a andar cuando una chica pasa corriendo delante de mí y casi mi choco con ella. Me quedo parado pero cuando mis fosas nasales se llenan de ese perfume que tanto me gusta y conozco a la perfección salgo corriendo detrás de ella, intentando alcanzarla. Entra en una habitación y te tira en la cama a llorar, me fijo en esa camiseta que tanto me gusta como la queda pero que hoy tiene algo raro. ¿Qué la pasa? ¿Por qué llora? Me siento a su lado en la cama y la zarandeo.
-Kelly, Kelly, ¿por qué lloras?
Se da la vuelta y me mira, no es ella, es Patri y ahora mismo estoy decepcionado y triste.
-Justin, no soy Kelly…
-¿Por qué coño llevas su colonia y su ropa?-pregunto serio
-La echo tanto de menos…
Vuelve a llorar de nuevo, no sabe cuanto la entiendo… Volver a oler su perfume ha sido como si por un momento me devolvieran la alegría, pero no era ella y creo que ahora estoy aún más destrozado… Es increíble como por detrás se parecen tanto. Abrazo a Patri y me pongo a llorar yo también, esto ya es insoportable, lleva cinco días así, dormida sin poderse despertar. No me gusta pensar que está en coma pero siempre lo acabo pensando, con la única que hablo sobre como me siento, a parte de con Kelly, es con mi madre y a veces incluso la hago llorar a ella también… Nunca había llorado tanto, es más, nunca había llorado por una mujer que no fuese mi madre y la verdad es que llorar me sienta bien, pero no cuando estoy con ella y no puedo parar.
-Necesito que vuelva-susurra
-Va a volver pronto, estoy seguro-digo consolándola y consolándome a mí mismo.
-Siento haberte echo creer que era ella-me abraza más fuerte-pero creía que a lo mejor así me sentiría mejor.
~Narra Kelly~
He perdido la noción del tiempo, no sé que hora es ni que día, solo sé que hace mucho tiempo desde que Justin se fue. Le echo de menos, pero si no puede venir que no venga, tampoco quiero ser un estorbo y ahora mismo es como realmente me siento. La puerta se abre y escucho como alguien solloza, no es Justin, es una mujer. Tengo sed, nadie se ha preocupado por eso pero tengo la boca seca.
-Hola cariño-susurra antes de besar dulcemente mi mejilla solo como ella ha hecho siempre.
Reconozco su voz al instante; es mi madre. No tendría que haber venido, ¿quién se lo ha dicho? Se habrá gastado un dineral en el tren…
-Me ha llamado un tal Justin, era simpático pero se le notaba destrozado. ¿Sabes? Tienes que despertar por muchas razones hija, pero ese muchacho se siente culpable y te echa de menos, igual que todo el mundo… No me imaginaba que después de tanto tiempo sin verte te vería así… Te echaba tantísimo de menos, despiértate pronto por favor Kelly.
Se sienta a mi lado y acaricia mi mejilla antes de echarse a llorar otra vez. ¿Cuántas personas estarán llorando por mí? Joder, no quiero que nadie llore, tengo que conseguir despertarme. La puerta se vuelve a abrir, puedo oler ese perfume que tanto me gusta, que tanto me gusta porque huele a él.
-Hola-saluda.
Escucho como se dan dos besos, me gustaría verlos: Mi novio y mi madre conociéndose.
-¿Eres amigo de Kelly?-pregunta mi madre, tan curiosa como siempre.
-Soy Justin, su novio…
-Yo soy Sue, su madre.
Sé que ahora mismo le da vergüenza, lo puedo notar en su tono de voz, si pudiese ahora mismo me estaría riendo a su lado y me sonrojaría cuando me mirase… No dicen nada, ¿qué pasa? ¿Se han caído mal? No creo, mi madre es muy maja y Justin simplemente es Justin y seguro que le cae genial.
-Yo me tengo que ir-dice mi madre-encantada de haberte conocido majo, espero verte pronto pero que no sea aquí.
Normal, nadie quiere verse en un hospital porque eso significa que algo va mal.
-Adiós Sue-me lo imagino sonriendo.
Mi madre se acerca y me da un beso.
-Adiós mi vida, espero que te pongas buena pronto. No me puedo quedar porque tengo que cuidar de tu hermana, a demás mi tren sale en veinte minutos, lo siento.
~Narra Justin ~
-No lo sientas-consigo escuchar de su boca.
¿Ha hablado o es una imaginación? Las lágrimas saltan solas de mis ojos, no sé que hacer, su madre la abraza en seguida y yo me quedo como en estado de shock. ¿Está despierta de verdad? Gracias a dios…
-Sabía que lo conseguirías, siempre has sido muy fuerte-dice su madre.
-Mamá vete ya o llegarás tarde.
Su voz es débil pero es tan dulce como siempre. Kelly, mi Kelly está despierta, lo ha conseguido. Le da un último beso y me dice adiós con la mano antes de irse.
-Kelly-susurro.
Me tiro a sus brazos y la estrecho muy fuerte, ella rodea mi cuello con sus brazos y me siento bien por primera vez en esta semana. Está despierta y la estoy abrazando, pensaba que no lo volvería a hacer nunca más.
-Te amo, te amo, te amo-susurro en su oído.
-Justin-se separa, la miro a los ojos-necesito un poco de agua.
Asiento y salgo de la habitación, recorro el pasillo y voy a una máquina a comprar agua. Aviso al médico que se ha despertado y en seguida entran en la habitación. Me quedo sentado fuera, en el suelo con el agua en la mano, deseando entrar para no desperdiciar ni un segundo. Voy a pasar cada segundo de lo que me queda de vida a su lado, lo juro. Sonrío como un tonto, pero no me importa, ahora soy feliz porque la chica que más quiero ha conseguido salir de un coma y estoy esperando para verla. Los médicos salen de la habitación y yo paso enseguida.
-Hola princesa-digo sonriendo.
-Hola-susurra.
Bebe un poco de agua y me siento a su lado en la cama.
-¿Qué tal te sientes?
-Bien-sonríe-pensaba que me iba a quedar así para siempre, estaba asustada…
-Yo siempre he estado aquí para protegerte…-acaricio su mejilla.
-Lo sé, gracias Jus…
-No me des las gracias Kelly-susurro.
-Felicidades-dice sonriendo.
-No es mi cumpleaños.
-Pero lo fue.
-Gracias.
Veo como se levanta un poco el camisón y me deja ver su piel ahora tatuada con mi nombre. No me lo puedo creer. Es precioso y eso significa que es mía, que no habrá nadie más y me gusta.
-Me encanta-paso mi mano por encima del tatuaje.
-Era un regalo, siento el retraso-suelta una pequeña risita.
-No importa.
Me acerco a sus labios y la beso despacio, recorro su boca durante minutos y me encanta poder volver a hacerlo.
Hola lectoras.
Bueno, no es que haya estado mucho tiempo sin subir, es que se me estropeó el blog y estuve subiendo en mi tuenti: Noe Moreno Belieber. No tenía forma de avisaros y hasta que lo he conseguido arreglar no he podido. Siento muchísimo este incidente, agregadme por si acaso vuelve a pasar al tuenti. Pero espero que no vuelva a pasar, claro. Lo siento muchísimo, de verdad.
Att: Noelia
Att: Noelia
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